El Niño y los huracanes en el Pacífico mexicano

Ante los rumores que se relacionan con la actividad de los huracanes en esta temporada en que se ha pronosticado la presencia del fenómeno climático llamado “El Niño”, cabe tomar en cuenta algunas evidencias.

¿Cuántos impactos severos de eventos El Niño se han reportado en el Pacífico mexicano durante el siglo XX? En la primera mitad del siglo XX, se ha documentado que hubo El Niño en los años 1925 y 1926. Y en la segunda mitad del siglo XX se presentó El Niño en los años de 1982-1983, 1986-1987, 1991-1992, 1997-1998. Fueron considerados como “fuertes” los que se manifestaron durante los inviernos de 1925 a 1926, 1982-1983 y 1997-1998. Los demás fueron estimados como moderados y débiles. (Acerca de El Niño)

¿Qué tipo de impactos produjo El Niño más reciente? En los eventos de El Niño fuertes, se ha observado que así como algunos transportaron mucha humedad y produjeron grandes precipitaciones, otros afectaron con sequías y ausencia de lluvias en distintas entidades de México. Particularmente en 1997 las pérdidas agrícolas por sequía fueron calculadas en 2 millones 273 mil 502 hectáreas, equivalentes a 3 millones de toneladas de granos, principalmente maíz y frijol, con un valor de 3 mil 500 millones de pesos. Además se ha documentado que El Niño de 1997-1998 afectó la actividad pesquera, desplazando los peces de las zonas donde habitualmente eran localizados. Por ello en 1998, se asociaron a El Niño pérdidas por 700 millones de pesos, debido a que las embarcaciones no capturaron lo equivalente en presas (Delgadillo et al., 184).

Existen varios rumores que anticipan una mayor probabilidad de impactos de huracanes en las costas del Pacífico mexicano durante la presencia de El Niño. Por ello, cabe considerar algunas características físicas que dan origen a los ciclones tropicales. Estos fenómenos hidrometeorológicos necesitan más que la sola temperatura del mar para formarse. Uno de los factores es la temperatura superficial del mar, que debe ser de 27 grados centígrados o más, pero no es el único elemento. Los ciclones tropicales además requieren de otras condiciones atmosféricas particulares. Por ejemplo humedad hasta de 500 milibares, una perturbación pre-existente con convergencia y vorticidad. Y en su inicio es necesaria poca variación del viento con la altura superficial. Además influyen otros aspectos como la temperatura superior del aire, la dirección e intensidad de los vientos y su velocidad de desplazamiento. Se ha observado que a mayor temperatura de la superficie del mar incrementa la evaporación, pero eso también aumenta la velocidad de los vientos y por consecuencia se reduce la formación de sistemas hidrometeorológicos organizados.

Con relación a la temperatura del mar, este año de 2014, desde fines del mes de mayo y principios de junio, se registraron hasta 29 y 30 grados centígrados en la superficie marina, al Noroeste de los estados de Michoacán, Colima y Jalisco. Fueron temperaturas elevadas para un período tan temprano en la temporada de huracanes. Por esas temperaturas se dedujo que pudieron influir en la formación e intensidad de los huracanes Amanda, del 22 al 28 de mayo y Cristina del 9 al 15 de junio, pues ambos alcanzaron la categoría 4 en escala Saffir-Simpson. Debe notarse que las trayectorias de ambos huracanes fueron muy distantes de las costas mexicanas, aunque se percibieron algunos de sus efectos como viento y precipitaciones pluviales.

De manera similar, en períodos de El Niño, se ha observado, que aunque se han producido huracanes de las mayores categorías, en su mayoría se internan en las aguas del Pacífico y pocos impactan las costas mexicanas. Véanse las trayectorias de los huracanes producidos en 1982, 1983, 1997 y 1998.

De los 23 ciclones tropicales que se produjeron durante la temporada de 1982, solamente el huracán Paul, Cat 2, impactó en Baja California Sur entre el 18 y el 23 de septiembre. Un año después, de los 21 ciclones tropicales de la temporada de 1983, solamente el huracán Tico, Cat 4 impactó en Sinaloa y el huracán Adolfo, Cat 2 impactó en el mismo estado. Todos los demás se distanciaron de México.[1]

Temporada de huracanes 1982
Temporada de huracanes 1982

 

Temporada de huracanes 1983
Temporada de huracanes 1983

 

En 1997, durante la temporada de huracanes en el Océano Pacífico se produjeron en total 19 ciclones tropicales, pero de ellos solamente el huracán Rick, Cat 2 impactó Oaxaca y Chiapas. El huracán Paulina, Cat 4 impactó Oaxaca y Guerrero. La tormenta tropical Olaf afectó Chiapas y Colima. Y el huracán Nora, Cat 4 impactó Baja California.

En 1998, la temporada de huracanes produjo un total de 13 ciclones tropicales. De ellos solamente la tormenta tropical Javier impactó Colima y el huracán Isis, Cat 1 impactó Baja California Sur y Sonora.[2]

Temporada de huracanes 1997
Temporada de huracanes 1997

 

Temporada de huracanes 1998
Temporada de huracanes 1998

 

Según las evidencias con base en el monitoreo satelital, durante los períodos de El Niño intensos de 1982-1983 y 1997-1998, solamente 2 huracanes alcanzaron la categoría 4 e impactaron tierra en las costas mexicanas, pero se debe considerar que en 1983 Tico llegó a Sinaloa degradado a categoría 3, Nora afectó Baja California degradado a categoría 1 y solamente Paulina impactó siendo categoría 4. Cabe destacar que el huracán Paulina detonó uno de los mayores desastres en la historia de México, pero las causas se relacionan con asentamientos en zonas de riesgo, construcciones débiles, negligencia de autoridades y otras vulnerabilidades y deficiencias que tenían el sistema social y el sistema de monitoreo y alertamiento en ese entonces, lo que costó la vida de entre 200 y 400 personas y pérdidas económicas por alrededor de 80 mil millones de pesos (García-Acosta, 2005).

El pronóstico acerca del número de huracanes por temporada puede cambiar por distintos motivos, como ha ocurrido cuando anticipan el comportamiento de algún ciclón tropical. Pero las evidencias de los huracanes reportados durante los períodos de El Niño, resultan muy ilustrativas y permiten deducir que habrá pocos impactos de huracanes de gran categoría en las costas mexicanas durante este año 2014 y aún son menores las probabilidades de impacto de un huracán categoría 4 o 5 en el estado de Colima. Sin embargo, los efectos de El Niño podrían ser más notables en sequías e incendios, y en pérdidas en el sector pesquero. Es problemático asociar el comportamiento de ciertos sistemas como los huracanes con fenómenos climáticos como El Niño o el efecto invernadero, y además ese tipo de investigaciones son muy recientes.

Según la ONU, entre octubre y diciembre será de un 80% la probabilidad de formación de El Niño. Pero mientras los científicos deciden si El Niño altera o no las características y comportamiento de los huracanes en el Océano Pacífico, es razonable anticipar escenarios para exceso de lluvia o sequía, con tal de mitigar los posibles impactos económicos y prevenir las pérdidas humanas. Los eventos históricos son la evidencia de que El Niño es un fenómeno conocido y que afecta a nuestro país, pues puede detonar desastres si no estamos prevenidos.

Referencias:

Delgadillo Macías, Javier; Teodoro Aguilar Ortega y Daniel Rodríguez Velázquez “Los aspectos económicos y sociales de El Niño”, en Impactos económicos de El Niño en México, UNAM, Ciudad de México, en: www.atmosfera.unam.mx/editorial/libros/el_nino/cap6.pdf

El País “Hay un 80% de probabilidades de que se presente el fenómeno de El Niño: ONU” en: http://www.elpais.com.co/elpais/internacional/noticias/hay-80-probabilidades-presente-fenomeno-nino-onu

García-Acosta, Virginia 2005 (coord.) La construcción social de riesgos y el huracán Paulina, CIESAS, Publicaciones de la Casa Chata, Ciudad de México.

Weather Unysis, trayectorias de ciclones tropicales en: http://www.weather.unysis.com

[1] Fuente: http://weather.unisys.com/hurricane/e_pacific/index.html

[2] Fuente: http://weather.unisys.com/hurricane/e_pacific/index.html

2 comentarios en “El Niño y los huracanes en el Pacífico mexicano

  1. Oye, pero yo me acuerdo que en el año 1992 el famoso niño en colima fue de los mas catastróficos en la agricultura por la cantidad de lluvias en los meses de enero y febrero y eso esta fuera de la temporada de huracanes…. a ese fenómeno no se le conoce como niño técnicamente?.. mis papas hablaban de un termino que creo que ya no se usa…. “las cabañuelas” no se si sea un regionalismo para nombrar así a las lluvias en esos meses tempranos del año pero nunca lo he escuchado que lo mencionen los técnicos de los fenómenos ambientales… en fin, la pregunta es. ¿ no fue niño ese evento del 92, cuando llovió todo febrero sin parar? Porque al menos las personas en el campo así lo llamaron pero no se si los técnicos no lo consideran como tal…

    Saludos Pablo

    Sent from my Cat® phone.

    1. En efecto Pablo, los años de Niño y Niña han sido diversos:
      1964-1965 Niña
      1965-1966 Niño
      1970-1971 Niña
      1972-1973 Niño
      1973-1974 Niña
      1975-1976 Niña
      1982-1983 Niño
      1986-1987 Niño
      1988-1989 Niña
      1991-1992 Niño
      1997-1998 Niño
      1998-1999 Niña
      Y en todo el siglo XX han sido reportados 27 períodos de El Niño

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