Pronóstico, teoría y evidencia, previos al huracán Jova

Si el pronóstico meteorológico es acertado, hoy martes será un día con lluvias muy intensas, oleaje alto y marea violenta, mar “picado” y vientos muy intensos. Impactará en Colima, Jalisco y Michoacán el huracán Jova, categoría III, el cual mantiene un movimiento lento y vientos sostenidos de 205 kilómetros por hora en el centro de su diámetro de fuerte convención de 700 kilómetros (1). Y si la teoría es confiable, esta noche detonarán desastres en cada comunidad expuesta al huracán Jova, siempre y cuando existan condiciones de vulnerabilidad y no se realicen adecuados trabajos de preparación y oportunas respuestas institucionales y civiles.

Históricamente este martes 11 de octubre quedará registrado en la memoria individual y colectiva de los pobladores de las comunidades asentadas en nuestras costas de Colima, Jalisco y Michoacán, y los sucesos más notorios serán recordados por los testigos durante unos cuantos años.

La teoría que registra los impactos históricos de huracanes desde 1900 hasta nuestros días coincide en que Colima, Jalisco y Michoacán han recibido la mayor cantidad entre los meses de septiembre y octubre, pero sobre todo en octubre, donde existen coincidencias hasta en el día de impactos intensos, Serra, 1971 (2) Jáuregui, 2003 (3) y Padilla, 2011 (4).

La evidencia testimonial obtenida con añosos, o sea quienes tienen más de 60 años, constata que los huracanes nocturnos se perciben más intensos. Tal vez sea porque en el día es posible observar los efectos y protegerse de algunos impactos, o quizás porque en la noche nomás escuchan el silbido del viento, la lluvia intensa y el estruendo que se produce con la destrucción de las frágiles viviendas. Porque cuando impacta directo un huracán, no se escuchan ni los gritos de quien pide ayuda, solamente el viento, la lluvia intensa y el rechinar o los crujidos de las cosas que se resisten a volar.

Hoy martes algunas personas considerarán prudente abandonar sus hogares para refugiarse en los albergues que han dispuesto las autoridades de Protección Civil. Ahí sobrevivirán y recibirán apoyo oficial, incluso del personal del Ejército Nacional. Pero otros se arriesgarán a quedarse en sus casas a pesar de ser inapropiadas para resistir, sin embargo sus razones son válidas, pues protegen lo poquito que tienen, porque sin eso no tendrán nada y así no creen que valga la pena vivir.

El 27 de octubre de 1959, el más intenso huracán registrado en el Pacífico mexicano en el siglo XX, inundó el pueblo de Cihuatlán, Jalisco y al día siguiente aún se notaba el nivel al que llegó el agua.

También son muchos los que dudan del potencial del fenómeno hidrometeorológico, consideran que sus hogares van a resistir y prefieren quedarse. Incluso algunos se quedan porque les incomoda que los lleven y los traigan de un lado a otro. En los testimonios de los añosos es notable la ignorancia “casi total” acerca de las características físicas de los huracanes; a pesar de ser fenómenos sistémicos de su medioambiente.

El miércoles iniciarán los trabajos de rehabilitación y reconstrucción donde hubo daños y con ellos vendrá todo el proceso periodístico mediático informativo y también el sensacionalista. Nuestros parientes desde otros logares nos llamarán por teléfono para preguntar si seguimos vivos, porque en sus países los noticieros dicen que el huracán acabó con el pueblo. Aunque en realidad los medios de comunicación deberían explicar el desastre por las condiciones que existían antes del impacto del huracán Jova.

Si los medios de comunicación se hubieran interesado antes por esas comunidades, asentadas en zona de riesgos ante huracanes, podrían haber denunciado la pobreza social, las carencias que condenan, la fragilidad de las casas, la ausencia de señalización preventiva, las limitadas vías de comunicación y transporte, la falta de información, la ideología inmunizante, marginación, la indiferencia institucional, las vulnerabilidades y el desastre en que se encontraban estas comunidades antes de que impactara Jova.

Ahora los medios apoyarán a los funcionarios en su labor para regresar a la cotidianidad a esas comunidades, en pocas palabras, a las mismas condiciones que tenían antes del desastre. Pero como a todo se saca provecho, por fortuna para algunos ya vienen las elecciones y las promesas de un mejor futuro. Hasta el Banco Mundial ha notado que “los políticos brindan más apoyos tras los desastres durante los periodos electorales (y los votantes los recompensan)” (5)

El huracán del 27 de octubre de 1959 incrementó el cauce del río de Cihuatlán y se perdieron los avances que se tenían en la construcción del puente.
El huracán del 27 de octubre de 1959 incrementó el cauce del río de Cihuatlán y se perdieron los avances que se tenían en la construcción del puente.

Por estas razones algunos decimos que los desastres no son naturales, son sociales, pero además cíclicos y recurrentes, porque sociopolítica y culturalmente son reproducidas las condiciones sociales para que históricamente detonen una y otra vez en las mismas zonas o en las que suman cada día más condiciones de vulnerabilidad y exposición necesarias para hacer los desastres más desastrosos.

Ojalá que el pronóstico cambie imprevistamente, la teoría no se confirme y el desastre se postergue…

Referencias:

(1) SMN, en: http://smn.cna.gob.mx/index.php?option=com_content&view=article&id=214:aviso-de-ciclon-tropical-en-el-pacifico&catid=4&Itemid=61

(2) Serra, Sergio C. (1971) “Hurricanes and tropical storms of the west coast of Mexico”, en: Monthly Weather Review, v. 99, 302-308.

(3) Jáuregui Ostos, Ernesto (2003) “Climatology of landfalling hurricanes and tropical storms in Mexico”, en: Atmósfera (16) 193-2004.

(4) Padilla Lozoya, Raymundo (2011) “Los huracanes en la historia de Colima (1900-1950) avances de investigación”, en Coloquio Cambio Climático y Ciclones: México, centro América y el Caribe. México, D. F.: Dirección de Estudios Históricos del Instituto Nacional de Antropología e Historia y Centro de Investigaciones sobre América Latina y el Caribe, UNAM.

(5) http://www2.cenapred.unam.mx/seminarioCENAPRED-MAPFRE/documentos/ponencias/mesa1/AMENAZAS%20NATURALES%20DESASTRES%20NO%20NATURALES,%20Alejandro%20de%20la%20Fuente,%2021Junio2011.pdf

Bibliografía recomendada:

Cenapred. Ciclones tropicales, prepárate para la temporada, en:

http://www.cenapred.unam.mx/es/Publicaciones/archivos/2892006CiclonesFolleto.pdf

García Acosta (2005) La construcción social de riesgos y el huracán Paulina. México: CIESAS, Publicaciones de la Casa Chata.

Padilla Lozoya, Raymundo (2006) El Huracán del 59, Historia del Desastre y Reconstrucción de Minatitlán, Colima. Colima, México: Universidad de Colima y H. Ayuntamiento de Minatitlán.

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