Atlas para un laboratorio de riesgos

La semana anterior, la delegada de la Secretaría de Desarrollo Social en Colima, Esmeralda Cárdenas Sánchez, informó que se “contempla la aplicación de más de 17 millones de pesos en obras y acciones para la prevención de riesgos en la temporada de lluvias” (“Sedesol contempla aplicar 17 millones de pesos para prevención de riesgos”, en AF Medios, 28 de marzo de 2009)

La medida es oportuna, pues según mencionó Cárdenas Sánchez: “los datos señalan pues que el 70 por ciento del territorio está afectado tanto por huracanes como por fenómenos hidrometeorológicos, el 34 por ciento también está expuesto a ciclones y también el 33 por ciento tiene peligros de inundación” (Noticieros Televisa)

Leí y escuché con atención las noticias y noté que solamente el Comentario precisó que “Se apoyará hasta con 10 mdp por municipio para la prevención de riesgos: SEDESOL” (Bravo, Francis, el Comentario, 29 de marzo de 2009). Si es así, “10 mdp por municipio”, es un buen programa porque esa cantidad de recursos permitirá desarrollar amplias acciones de prevención. Pero como los demás medios de comunicación no precisaron ese dato, pongo en duda la información publicada. Es como coloquialmente se dice: “muy bonito para ser verdad”.

El objetivo principal del programa anunciado, parece ser uno: que los municipios desarrollen labores de prevención de riesgos en asentamientos humanos. Para prevenir, se promoverán distintas acciones, como la realización de diversas evaluaciones, desarrollo de obras públicas e “identificación de peligros, estructuración y modernización de reglamentos de construcción, así como estudios para reubicar asentamientos humanos hacia zonas aptas […] reforestación, talleres y estrategias de difusión, educación y sensibilización para la prevención de desastres”. Todo eso, o lo que se pueda, con 17 millones de pesos para los 10 municipios, o si la nota de el Comentario acertó, 10 millones de pesos por cada municipio.

Los municipios de Armería, Colima, Manzanillo, Tecomán y Villa de Álvarez podrán actualizar sus Atlas de Riesgos. Y los municipios de Comala, Coquimatlán, Cuauhtémoc, Ixtlahuacán y Minatitlán podrán solicitar recursos para crear sus Atlas de Riesgos, si así lo consideran prudente. Aunque dicho sea de paso, estos municipios ya deberían tener Atlas de Riesgos desde hace 20 años, considerando que en mayo de 1986 se creó el Sistema Nacional de Protección Civil; o desde 1991 cuando se presentó el primer Atlas Nacional de Riesgos; o 1992 cuando se editaron los primeros Atlas de Riesgos estatales para Baja California, Chiapas, Michoacán y Sonora (Garza y Rodríguez, 2001, 283); o al menos deberían haberse iniciado desde el año 2009, cuando se anunció con bombo y platillo la creación del Sistema de Consulta Geográfica de los Atlas de Peligros y Riesgos en Zonas Costeras y Municipios de Atención Prioritaria (SICGAP) véase:  https://raypadilla.wordpress.com/2009/02/03/en-internet-los-peligros-riesgos-y-vulnerabilidades-de-manzanillo/. Actualmente el enlace: http://www.sedesol.gob.mx/es/SEDESOL/SICGAP conduce a nada.

Si busca información de servicios en la página de PC municipal Colima encontrará esto: http://proteccioncivil.colima.gob.mx/paginas/fracIservice.html

Para los nuevos Atlas de Riesgos municipales, Cárdenas Sánchez dijo que se destinará, por municipio, un millón 500 mil pesos. Y para actualización de los atlas existentes, el tope será de un millón de pesos.

Con respecto a los Atlas de Riesgos tengo algunas consideraciones. Si usted vive en los municipios donde ya existen Atlas de Riesgos, como Villa de Álvarez, Colima, Manzanilo, Tecomán o Armería le pregunto: ¿Conoce el Atlas de Riesgos Estatales o el de su municipio? ¿Al menos reconoce todos los riesgos propios del municipio en donde está asentada su propiedad? O ¿Por qué será que aunque los Atlas de Riesgos se realizan con recursos federales que aportamos todos los contribuyentes no tenemos fácil acceso a esos atlas? Curiosamente la misma situación he encontrado en Jalisco y en Baja California Sur, donde por cierto algunas características de riesgos son muy similares a las de Colima. Allá y acá pocos saben que existe un atlas; otros cuantos funcionarios saben dónde está ese atlas; y son escasos los que saben utilizarlo en labores de prevención.

Y si hoy ocurre una emergencia y funcionan los servicios de electrificación e Internet, al buscar refugios temporales en Colima le aparecerá en la pantalla este mensaje: http://proteccioncivil.colima.gob.mx/documentos/REFUGIOS%20TEMPORALES%202010.pdf
Y si hoy ocurre una emergencia y funcionan los servicios de electrificación e Internet, al buscar refugios temporales en Colima le aparecerá en la pantalla este mensaje: http://proteccioncivil.colima.gob.mx/documentos/REFUGIOS%20TEMPORALES%202010.pdf

Pocos dudan que “informar a tiempo es la mejor estrategia de prevención”. Y nadie duda que vivimos en un estado con altos riesgos geológicos, meteorológicos y antropogénicos. Entonces creo que lo ética y políticamente correcto es que toda la comunidad conozca los Atlas de Riesgos existentes. Y sería deseable que las comunidades en riesgo, participen activamente en la planeación, diseño, elaboración, implementación y difusión de los nuevos atlas, para no repetir las actuales carencias informativas. Si nadie escapa a los riesgos de nuestro entorno, entonces no hay razones para limitar el acceso público a los atlas existentes. Pareciera que las autoridades dudan de la madurez del pueblo para usar con responsabilidad los Atlas de Riesgos. Los funcionarios responsables de la protección civil promueven que la sociedad se informe y contradictoriamente restringen el acceso a herramientas básicas como los Atlas de Riesgos.

Los actuales atlas de riesgos de Villa de Álvarez, Colima, Manzanillo, Tecomán y Armería, deberían estar alojados en el sitio de Internet del Sistema Estatal de Protección Civil: http://www.proteccioncivil.col.gob.mx/index.php pero no lo están. La página de Internet de PC municipal de Colima http://www.colima.gob.mx/2010/php/ser/?eCodSeccion=163 carece de cualquier información útil para conocer los riesgos del municipio colimense y menos informa cómo enfrentarlos. A pesar de la Certificación ISO 9001-2008 de Trámites y Servicios.

Además de recursos económicos, ha faltado convocatoria para realizar nuevos y mejorar el uso y difusión de los Atlas de Riesgos, con el apoyo de profesionales en prevención, funcionarios, académicos y representantes sociales de las comunidades en riesgo.

El programa anunciado por Cárdenas Sánchez ofrecerá solamente “100 mil pesos para cursos, talleres y estrategias de difusión, educación y sensibilización para prevención” (Olguín, Patricia “Abre Sedesol programa para Prevención de Riesgos en Asentamientos Humanos”, en Ecos de la Costa, 29 de marzo de 2011) Sinceramente, si estos 100 mil pesos son para todo el estado es ridículo el presupuesto. Y si esos 100 mil son por municipio, ajustarán para un solo evento importante y una superficial campaña de prevención. Por razones como esta, la “difusión, educación y sensibilización en prevención” no pasan de folletitos, cartelitos, campañitas, simulacros y paginitas de Internet. Son necesarios más de 100 mil pesos para implementar una campaña anual de prevención, con amplia difusión, planeada con elementos educativos y desarrollada por especialistas sensibles. Sólo por comparar, cualquier campaña política de gobernador fácilmente alcanza 10 millones de pesos en pago de espacios en medios escritos y audiovisuales, por los dos meses que dura, en estados pequeños como Colima.

Debiera promoverse la prevención hasta convertir a esta entidad en el estado con el “Primer Lugar Nacional e Internacional en Gestión y Prevención de Riesgos y Desastres”. Este pequeño estado de Colima debiera destacar por sus habilidades de organización social y acuerdos para el bien común. Colima podría ser el lugar donde los ciudadanos perciban y reconozcan los fenómenos naturales como elementos sistémicos de su entorno, no como amenazas, y convivan sustentablemente con la naturaleza. Es posible que transformemos este laboratorio de riesgos, que es Colima, en un laboratorio de Prevención.

* Licenciado en Letras y Periodismo, maestro en Historia y doctorante en Antropología en el CIESAS DF. Integrante de la Sociedad Colimense de Estudios Históricos. Blog: https://raypadilla.wordpress.com/

Contacto: raypadillalozoya@hotmail.com y raypadillalozoya@gmail.com

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