Seguro de desastres o desastre seguro

Las cifras de los desastres ocurridos en el año 2010, que han difundido organizaciones internacionales, evidencian la importancia del tema para algunas economías del mundo. Al afectarse el bolsillo cuando ocurre un desastre, el tema se vuelve prioridad.

Internacionalmente los desastres son de gran interés, sobre todo por sus repercusiones económicas. La mayor reaseguradora del mundo, Münchener Rück AG, mejor conocida como Munich Re, difundió que en el año 2010 hubo 950 catástrofes propiciadas por agentes naturales, como terremotos, huracanes, inundaciones y erupciones volcánicas, las cuales causaron 295 mil muertos. (http://www.munichre.com/en/media_relations/press_releases/2011/2011_01_03_press_release.aspx) Esta cifra es extraordinaria si se la compara con las 11 mil fatalidades registradas durante el 2009, por la misma aseguradora llamada Munich Re.

Evidentemente uno puede dudar de la confiabilidad de los datos, pues la información adjudicada a esta organización y difundida en los diarios internacionales no expone la metodología ni muestra el listado total de sucesos, solamente difunde comparativamente algunas de las cifras asociadas con desastres mediáticos sobresalientes.

Esta organización alemana resume que en el año 2010, las 950 catástrofes registradas causaron daños materiales por un valor de 130 mil millones de dólares, de los cuales solamente 37 mil millones se encontraban asegurados; 93 mil millones no.

Munich Re compara el sismo de Haití en el que murieron 220 mil personas, con el terremoto y tsunami en Chile donde se contabilizaron 521 fallecidos. Y con esta comparación explica que para las aseguradoras el sismo en Haití “tuvo consecuencias mínimas, ya que, como sucede en la mayoría de los países pobres, eran muy pocos los haitianos con una póliza de seguros. Por el contrario, el terremoto de Chile de finales de febrero de 2010, con un número de víctimas mortales muchísimo menor, causó 30 mil millones de dólares de daños materiales, de los que 8 mil millones estaban asegurados”. Lo anterior reafirma que en términos económicos un país rico puede hacer mejor frente a un desastre si está asegurado, mientras que las consecuencias monetarias son mayores en un país pobre si sus medios de producción e infraestructura no están asegurados.

Otros datos importantes del informe presentado por Munich Re señalan que “la mayor parte de las 950 catástrofes naturales registradas, prácticamente nueve de cada diez, fueron inundaciones, huracanes, fuertes tormentas y olas de calor” es decir, fenómenos hidrológicos, climáticos y meteorológicos. Y explica que “El elevado número de catástrofes climáticas y las temperaturas récord globales en las distintas regiones de la Tierra son indicadores del avance del cambio climático”.

Con estas cifras como argumentos es evidente que Munich Re tiene un notable interés por llamar la atención internacional y ofrecer sus servicios, también internacionales, para que las economías del mundo aseguren los bienes públicos y privados ante el “avance del cambio climático”.

Según difundió Antonio Minzoni en El Universal el 22 de septiembre de 2008, tan sólo en el año 2007 se estimó que “los recursos directos captados por todo el sector [mundial de reaseguramiento] hayan alcanzado la cantidad de unos 125 billones de dólares, de los cuales, como se constata, un 85 por ciento [fueron] a manos de las diez grandes” organizaciones internacionales reaseguradoras.

Parafraseando el artículo de Minzoni, el escenario internacional de las aseguradoras se ha distribuido de la siguiente manera. “Las 10 [mayores] se encuentran ubicadas como sigue: cinco en Europa, dos en Estados Unidos y tres en Bermudas. Y las cinco principales en el mundo son: Munich-Re de Alemania, que también en 2007 se clasificó como primera y la más grande con 28 billones de dólares en recursos directos; la segunda en la lista es Swiss-Re, ubicada en Suiza, con 26 billones; la tercera es la estadounidense Berkshire Hathaway Reinsyance Group con 11,5 billones; en cuarto lugar Hannover Group con diez billones y en quinto lugar Lloyd de Londres con 8,4 billones de recursos directos.

Puedo deducir que el negocio de las reaseguradoras internacionales de desastres se fortalecerá con el discurso catastrófico y las consecuencias económicas del calentamiento global y los cambios climáticos. Y si no se desarrolla el aseguramiento por desastres entre los empresarios mexicanos, las reaseguradoras internacionales continuarán absorbiendo nuestro mercado nacional e internacional.

Según Minzoni, México tenía en el año 2007 una sola reaseguradora que se acercaba a los 50 años de antigüedad. La reaseguradora llamada Patria “que opera localmente y en América Latina y en alguna otra parte del mundo. [Pero existen] unas trescientas compañías extranjeras debidamente autorizadas por la autoridad hacendaria, para aceptar operaciones de reaseguro de las instituciones de seguros mexicanos”.

En este escenario de voraz competencia económica, enorme desarrollo de organizaciones con poder internacional, las aseguradoras mexicanas debieran considerar la filosofía china que identifica opciones de desarrollo donde hay problemas. Y dadas las características de los riesgos en nuestro país, las aseguradoras mexicanas están dejando escapar muchas opciones de negocio.

Claro, no siempre se gana, recientemente Munich Re ha estimado que tras el terremoto y el tsunami en Japón, los comercios y las empresas reclamarán el aseguramiento de 1500 millones de euros, en promedio, lo cual supera el estimado para este período del año 2011.

“La reaseguradora explica que el coste derivado de catástrofes naturales en el primer trimestre de 2011 ascenderá a más de 2500 millones de euros, ya que al terremoto de Japón hay que sumarse los costes que supondrá el sismo de Nueva Zelanda, las inundaciones de Brisbane y el ciclón Yasi en Australia. Esta cifra está “muy por encima” de la prevista por la compañía, lo que le ha llevado a renunciar a sus objetivos de beneficios” (http://www.europapress.es).

En Japón, tanto los edificios residenciales como las compañías privadas de aseguramiento, están asegurados por el Estado japonés. Y hasta ahora las estimaciones de Munich Re se basan solamente en modelos. Pasarán muchas semanas antes que se notifiquen las evaluaciones de todas las pérdidas.

Foto Reuters: http://www.reuters.com/news/pictures/slideshow?articleId=USRTR2JR13#a=1
Cómo evaluar daños cuando nada queda? Foto reuters: http://www.reuters.com/news/pictures/slideshow?articleId=USRTR2JR13#a=1

Yo creo que la estabilidad económica y el aseguramiento ante desastres son asuntos de interés global, pero que deben atenderse localmente por el bien del desarrollo económico y social. En México más nos valdría asegurarnos ante un desastre, que asegurarnos otro desastre.

 

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