Discursos de desastres en la prensa escrita

Los periódicos son una fuente de valiosa información cuando se investiga un fenómeno natural específico o en su caso un desastre. Estas publicaciones son valiosas por su permanencia, periodicidad, calidad informativa, línea editorial y gráficos. Pero sobre todo porque cuando un acontecimiento les parece trascendental o de interés para la comunidad, los rotativos dedican varias noticias y/o páginas de una o más ediciones para informar ampliamente el suceso.

Algunos historiadores, antropólogos, sociólogos y lingüistas suelen indagar en la prensa escrita como objeto de estudio. Sus intereses de investigación son tan diversos como su creatividad les permite hacerse preguntas de investigación y contestarlas en un proceso de análisis cuantitativo o cualitativo.

Para realizar un análisis cuantitativo en la prensa escrita existen distintas técnicas como el conteo de noticias publicadas con relación a un mismo tema, otra cuantificación puede ser la extensión del texto de cada noticia que se distribuye en distintas columnas de cada página y otro más puede ser contar los diversos tipos de géneros periodísticos que se publican y clasificarlos en distintas categorías. En fin, cada quien decide su interés en particular y en función del objetivo se decide si el análisis es de tipo cuantitativo o cualitativo.

El análisis del discurso en la prensa escrita es una metodología cualitativa primordialmente. En el caso de investigar con esta metodología un fenómeno natural o en su caso un desastre, se debe advertir que se trata de dos temas distintos. Un fenómeno natural es un acontecimiento físico que ocurre en un momento específico, es único e irrepetible, aunque su esencia natural o física sea similar a otros de su tipo. En cambio, un desastre es el resultado de un proceso histórico social, cultural, económico, político, que fue producido y reproducido en condiciones de algún tipo de vulnerabilidad, detonado por una amenaza que pudiera ser de origen natural como un sismo, huracán o una erupción volcánica. En síntesis, un fenómeno natural no es un desastre, si acaso es un detonador o disparador del desastre producido en condiciones de exposición y vulnerabilidad ante una amenaza.

Por lo anterior, cuando se estudia a través de la prensa específicamente un fenómeno natural, como una lluvia, un eclipse, un sismo, etc., ocurrido un día equis del año, suele ser suficiente con localizar la edición del día siguiente al suceso o unos cuantos días después. Con suerte el investigador encuentra una o más noticias relacionadas y puede extraer de ellas las características físicas del fenómeno de su interés.

En cambio, cuando se estudia por medio de la prensa un desastre, las acciones de indagación, recopilación, sistematización, análisis e interpretación, son más un proceso amplio que el resultado de una sola visita a la hemeroteca. Cuando se estudia un desastre registrado en las noticias difundidas por uno o más rotativos, el estudio se convierte en un análisis del discurso en la prensa escrita. En este análisis del discurso en la prensa escrita es posible identificar acciones específicas realizadas por diversos actores, beneficios para algunos grupos y afectaciones para otros, protagonistas del acontecimiento durante sus diferentes etapas que pudieran ser caracterizadas como antes, durante y después de detonado el desastre.

Lo que encuentro más interesante del análisis del discurso en la prensa escrita es que permite acercarnos e interpretar algunas formas de percibir el mundo, es decir, en la prensa uno identifica qué es o fue importante para una comunidad, qué problemas enfrentaba y cómo les daba soluciones, qué valores establecían sus límites entre lo bueno y lo malo, lo correcto e incorrecto, lo deseable e indeseable, lo posible e imposible, lo viable y los sueños. En un análisis del discurso en la prensa escrita quedan también desveladas las ideologías dominantes y las ignoradas, además de los mecanismos de imposición, es decir, el ejercicio del poder queda en evidencia por medio de la lectura y análisis de la prensa; en otras palabras, una porción de la realidad es plasmada en la prensa escrita de cada edición. O al menos se plasman sus formas representativas esenciales.

Algunos autores como Watzlawick sentencian que “El mundo circundante tal como lo percibimos es invento nuestro” y para que todos lo percibamos de la misma manera se usan instrumentos tan sofisticados como los medios de comunicación, que llevan un mismo discurso o varios, a las grandes masas de consumidores de mensajes, también llamados radioescuchas, lectores, televidentes, cibernautas o clientes.

Existen infinidad de definiciones del discurso, pero coincido más con las que describen al discurso como una construcción incluyente lingüística, semiótica y gráficamente. Es decir, el discurso se compone de una elección particular de ciertas palabras que tienen un nivel lingüístico en el análisis, pero además un significado que debe ser interpretado y una imagen gráfica que corresponde integralmente a los mensajes que en conjunto componen el discurso.

Identificar por medio de la prensa el discurso asociado a un desastre es un ejercicio que suele incidir en diversas construcciones socio-políticas y culturales, imaginarios y representaciones. Por ejemplo y a grandes rasgos mencionaré algunos discursos recurrentes en los desastres.

La exaltación de una figura política, llámese presidente, primera dama, alcalde, funcionario público, etc. En estos casos el discurso suele ser reforzado con las acciones difundidas a través de la prensa, sus palabras sobre el fenómeno y consecuencias y las fotografías del susodicho auxiliando a la gente, entregando apoyos, viajando sobre la zona siniestrada o modestamente dando una rueda de prensa.

En otro discurso común se encuentran las acusaciones o culpas hacia la naturaleza, por “causar el desastre”. Regularmente este discurso tiene la intención de expiar responsabilidades, disfrazar la negligencia, la incapacidad operativa, las carencias de recursos económicos, capacitación, improvisación, ignorancia, la falta de estrategias de prevención, etc. En estos casos se suele argumentar en el discurso difundido en la prensa que la naturaleza es mala, impredecible, superior a toda previsión y prevención, y, que si no fuera por el inmejorable monitoreo y la heroica, oportuna y eficiente reacción de los grupos de respuesta, las consecuencias del desastre hubieran sido peores. En la prensa suelen aparecer frases como “El huracán cobró la vida de los colimenses”; la información se refuerza con imágenes sensacionales y amarillistas o de los grupos de rescate arriesgando sus vidas en medio de la inundación.

Como se puede inferir, el análisis del discurso en la prensa escrita con relación a un desastre es una herramienta que permite identificar elementos de construcción de lo que algunos han llamado imaginarios individuales o colectivos. Y esos imaginarios funcionan porque organizan y uniforman perspectivas comunitarias con relación a algunos fragmentos de la realidad. Sólo que para realizar un análisis de este tipo se requiere de un corpus lo más completo posible o bien de una sola noticia, donde el investigador encuentre los elementos lingüísticos, semióticos y gráficos que componen un discurso.

* Licenciado en Letras y Periodismo, maestro en Historia y doctorante en Antropología en el CIESAS DF. Integrante de la Sociedad Colimense de Estudios Históricos.

Urgencias: raypadillalozoya@gmail.com y raypadillalozoya@hotmail.com

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