Prensa, fenómenos naturales y desastres II

(Segunda parte) Los periódicos son generosos al aportar infinidad de datos relacionados con los fenómenos naturales y los desastres. Pero solamente un aficionado a la historia, se confiaría sólo de la información publicada en la prensa y la usaría como única fuente de información, en la redacción de una investigación que pretenda ser extensa o exhaustiva de un tema. Primero porque construir una historia implica contrastar la información de múltiples fuentes, para tener una amplia perspectiva de los enfoques y las interpretaciones del tema o problema de estudio en cuestión. En caso contrario, si la única fuente es la prensa, o sólo los documentos de un archivo, o exclusivamente las fotografías, etcétera, la historia redactada será una interpretación parcial de un suceso histórico.

Las características del periodismo publicado en una etapa histórica de Colima contienen peculiaridades que expondré brevemente, como parte de los resultados de una primer lectura de las noticias a través de la base de datos realizada para en el proyecto “Prensa y procesos de desastre en el estado de Colima en el siglo XX”, elaborado en 2007, coordinado por el autor de este artículo, con apoyo de alumnos de la Facultad de Letras y Comunicación de la Universidad de Colima y recursos del Fondo Ramón Álvarez Buylla de Aldana.

Los distintos géneros periodísticos compilados en el proyecto mencionado, permiten identificar rasgos distintivos del ejercicio periodístico del siglo pasado con relación a los fenómenos naturales y los desastres. Por ejemplo, notamos que la función preventiva de la información difundida a través de la prensa, en general, ha sido muy pobre. Principalmente encontramos noticias y entrevistas relacionadas con la trayectoria de diferentes ciclones y huracanes, muy probablemente debido a la recurrencia de ellos en esta región del Pacífico mexicano. En cambio, la función informativa acerca de los efectos de estos y otros fenómenos hidrometeorológicos es muy vasta. En total contamos hasta hoy con 93 fichas relacionadas con ciclones y huracanes, inundaciones, tormentas eléctricas, granizadas y marejadas, en orden de mayor a menor cantidad.

La labor informativa asociada a los efectos de los fenómenos geológicos pocas veces fue resultado de investigaciones con rigor científico, realizadas ex profeso para prevenir los daños. Incluso hemos localizado noticias donde se menciona el pronóstico de un sismo, realizado por algún investigador empírico, con base en sus observaciones de la actividad del Volcán de Colima; cuando sabemos que sólo en específicas condiciones, las vibraciones de un volcán pueden percibirse en amplias zonas. Los mayores sismos tienen por origen el movimiento de las placas tectónicas y no la actividad eruptiva de algún volcán.

En cambio, los efectos y daños de distintos fenómenos geológicos sí han sido registrados en las noticias compiladas en el proyecto “Prensa y procesos de desastre en estado de Colima en el siglo XX”. La base de datos cuenta con 73 fichas, principalmente relacionadas con sismos y erupciones del Volcán de Colima y en menor medida otros.

Los fenómenos enlistados en la Ley General de Protección Civil (http://www.diputados.gob.mx/LeyesBiblio/pdf/141.pdf) como químico-tecnológicos, sanitario-ecológicos y socio-organizativos, son los eventos en los que el ser humano es el agente que puede ocasionar un desastre. De este tipo de sucesos la base de datos cuenta con 9 registros de incendios y 7 de epidemias. Destaca que estos sucesos fueron publicados en la prensa escrita como accidentes y muy pocas veces como desastres.

La información periodística difundida en la prensa, combinada y contrastada con otras fuentes propias de las ciencias sociales o de las ciencias exactas, puede contribuir en la realización de investigaciones multidisciplinarias, como los estudios históricos de desastres. Desafortunadamente la atención de la prensa suele ser muy breve y cuando mucho cubre la fase de respuesta a la emergencia y rehabilitación de los servicios públicos. Pocas veces es noticia toda la etapa de reconstrucción con sus distintos enfoques y es casi nula la información con énfasis en los procesos adaptativos o incluso la resiliencia, que a grandes rasgos es la capacidad que tienen los distintos sectores sociales para reponerse después de un desastre.

Creo que a los medios impresos les falta hacer una reconsideración de la importancia social que tiene la información retrospectiva, que en conjunto ayuda a conocer el proceso de un desastre. También considero necesario ampliar la investigación periodística en dirección a las nuevas aristas que los sociólogos, antropólogos e historiadores han investigado con relación a los efectos de los desastres. Esa dinámica de informar exclusivamente lo que difunden los funcionarios públicos, respecto a un desastre, debilita la opinión de los científicos y sobre todo ignora la voz de la sociedad civil. Si eliminamos las dinámicas obsoletas del ejercicio periodístico, las noticias nos permitirán entender mejor por qué ocurre un desastre y cómo podemos prevenirlo.


Urgencias:
raypadillalozoya@hotmail.com y rpadilla@ucol.mx

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